viernes, 21 de diciembre de 2012

Del Jolgorio a los Conflictos


La evolución vertiginosa y el ánimo expansionista muy pronto se encontró con piedras en el camino. Nuevos miembros, pasantes, inversiones y mejoras, preceden una marcada diferencia de criterios. Cónclaves y reuniones paralelas latentes, sorpresas gastronómicas, y más en esta nueva entrega.


Recién comenzado 2012, los brewers se pusieron nuevamente manos a la obra, con la Pale Ale 1.2. En ese entonces, todo era jolgorio, felicidad y ánimo emprendedor.  Tal es así que suman a Ferdinand Sowjetisch, activo miembro de la banda pero que en un principio había decidido no formar parte del consorcio cervecero. Eran momentos en que los brewers se subían al barco.
Ferdinand Sowjetisch se enganchó con la Pale Ale 1.2
En un marco tan positivo, se reponen rápidamente al hundimiento del Costa Concordia, y celebran con un acontecimiento que podría haber sido de lo más tradicional para la banda, pero que resultó ser revelador: Los hermanos Verlost Zaratten se hacen cargo del aspecto gastronómico y demuestran sus hasta entonces desconocidas habilidades culinarias. 
Los hermanos Verlost-Zaratten, también saben cocinar.
La Pale Ale 1.2 superó en varios aspectos a su antecesora e impulsa rápidamente las labores para la edición Saint Patrick (Pale Ale 1.3), de modo que adelantan algunos días la producción, en lugar de llevarse a cabo a fines de marzo, se realiza a mediados, lo que comienza a generar rispideces entre los brewers, pues a entender de algunos se estaba imprimiendo un ritmo de producción muy vertiginoso. 
Fútbol y Birra. El clásico "Catennaccio", 5-4-1.
En pos de mejorar el producto final, Edward Walnuss y Otto Großen-Wertt incurren en mejoras e inversiones inconsultas que desatan la furia de Adriën Puppe. Por primera vez se pone en duda el sentido del proyecto, que había nacido como un hobby pero a entender de Puppe, se estaba tornando comercial.
Jolgorio y empuje. Era el comienzo.
Se realiza un cónclave que no definió nada, salvo que quedó en claro el parecer de algunos y de otros. La banda vive momentos de crisis, se quiebra el hasta entonces indiscutible sentir homogéneo que los caracterizaba. Se teme por el advenimiento de “reuniones paralelas”, un hecho ya acontecido en el pasado.

No obstante, durante la edición Saint Patrick, el consorcio se da el lujo de incorporar un pasante carioca, Emmanuel Vinicius Franco de Abreu, “Vinicius”. Con bombos y platillos se anunció su contratación y de inmediato se le encomendó la preparación de una tradicional feijoada torrada
Vinicius y Puppe, una amistad entrañable.
Adriën Puppe enseguida hizo buenas migas con Vinicius y lo secundó en todas sus propuestas, aprobando sus ideas sin miramientos, cual bailarín detrás de diva de los teléfonos (léase: Susano).

La presencia del carioca disimuló la crisis interna, pero fue sólo un espejismo, bastaba una chispa para que explotasen las diferencias ideológicas: por un lado, el desmedido ánimo inversionista en procura de mejoras que tenía como abanderados a Walnuss y a Großen-Wertt; por otro lado, Puppe que tildaba de mercenarios y comerciantes a sus asociados, con un marcado sentido antievolucionista. 
"Prohibido para uso Comercial" Casi toda la teoría antievolucionista de Puppe se basa en esta etiqueta.
La Pale Ale 1.3 Saint Patrick Edition no fue mejor que su antecesora, las diferencias estaban afectando el producto.

La primera producción invernal, denominada Edición Primera Junta, traería novedades y renovados conflictos... pero eso será parte de la próxima entrega.

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