lunes, 17 de diciembre de 2012

La primera Pale Ale



A fines de 2011, el Muro de Biërling se pone en marcha, tras la mudanza de los viejos equipos de Walnuss, los cuales se encontraban almacenados y en desuso. Una breve introducción a la materia impartida por Walnuss, con el agregado de bibliografía norteamericana que los brewers asimilaron con pasión – con contadas excepciones – y el sueño comenzaba. 

 

Con el equipamiento aportado por Herr Scharze Walnuss, más una pequeña inversión en nuevas maquinarias – que luego se convertiría en una costumbre – los brewers estaban en condiciones de comenzar su experiencia.

Walnuss invitó a un hasta entonces desconocido Darius Blasen-Sewers a formar parte del proyecto. La decisión de incluirlo se sometió a votación y casi por unanimidad, sólo con el voto en contra de Adriën Puppe (una vez más en discordancia con el resto), Darius fue aceptado. Un acierto.

Edward Walnuss y una rudimentaria forma de alimentar la olla de cocción. Pero las medidas de seguridad, ante todo.
Con un equipamiento básico, de 200 litros de capacidad, comenzaron las pruebas y en Noviembre se arrojaron a producir la primer Pale Ale. El entusiasmo en ese entonces iba in-crescendo, con madrugadoras reuniones, aunque ya algunos comenzaron a desnudar su lado rumano.

Una tendencia comenzó a teñir esta historia: la gastronomía era tan importante como el cuidado de los detalles de la receta cervecera. En los almuerzos y sobremesas, el exceso en la ingesta de alcohol lleva a los brewers a cometer algunos errores en el proceso, lo que en este primer batch incide directamente en la escasa gasificación del producto terminado. 

Gaspar, Darius, Otto y Edward, junto a "Lola".
Los operarios comienzan a notar un factor común en la utilización de los recursos durante el proceso: el derroche y la exageración. Más adelante, esta situación resultaría trascendental para bautizar la cerveza, ayudados claro está por la intoxicación etílica y otras circunstancias y observaciones que colaboraron sin duda a desarrollar una marca que definiese la forma de trabajar, las raíces latinas y el ambiente de trabajo, que alguien muy oportunamente definió como “una jaula de primates”.

Willem Freizeitwaren Verlost Zaratten, moliendo malta.
La Pale Ale 1.1 estuvo lista para consumir en Diciembre de 2011. La bitácora indica que tuvo un aceptable sabor, con turbidez marcada, escasa gasificación. Ideal para tomar bien fría en una tarde calurosa. 

Participaron de este batch: Edward Walnuss, Gaspar Smuchtzigen Fuß, Adriën Puppe, Von der Kopf, Rodderick von Surcke Verlost Zaratten, Willem Freizeitwaren Verlost Zaratten, Darius Blasen-Sewers y Otto Großen-Wert.

Ferdinand Sowjetisch recién se incorporaría en la siguiente experiencia, mientras que Sieger Schildkröte aportó su ayuda desde la churrasquera. 

El antiguo socio de Walnuss, Kleine Michael, quien lo acompañase en su primera experiencia casi una década atrás, fue invitado a participar mediante un frío mail, pero todavía no era su momento. Adriën Puppe comenzó una despiadada guerra fría para evitar el ingreso de más asociados... ¿qué prevalecería en el consorcio cervecero, la intención de Puppe cerrar el círculo, o la evolución sistemática del proyecto, producido por decantación? En la próxima entrega se comienza a develar el misterio. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario